miércoles, 12 de diciembre de 2012

ciento ochenta y cuatro























esas épocas de tizas, dibujos en las calles, saltos de rayuela.
esas épocas de sueños, terrazas y esperanzas,
esas épocas de limón, erizos y bombones.
Puedes echarlo de menos (o no)
puedes pensar que pudo ser
puedes estar orgullosa de él

pero también, la mas de las veces
puedes, simplemente, sentir que estas bien.
feliz.

jueves, 18 de octubre de 2012

ciento ochenta y dos

¿dónde se escriben las memorias corrientes? las mias, las de mi vecino, las de mi tío Paco, las del abuelo. Bueno, las del abuelo no. Porque él, él hubiese dado para ochentamil cuartillas.

ciento ochenta y uno

si, es verdad que siempre se puede ser el triple o el cuatritriple de feliz.
pero yo, así como estoy, soy feliz.
con su F de felicidad funambulista
su E de estratégica esperanza
su L de larga lombriz
su I de infinita insistencia y
su Z de zacecizozu

jueves, 27 de septiembre de 2012

sábado, 19 de mayo de 2012

ciento setenta y nueve

aquel verano de 2003 abrí mi primer blog de sinsentidos. Un servidor inglés, unos lectores desconocidos... sentir y escribir para desconocidos es más fácil. La vergüenza se esfuma, pero al final te leen más y más y llegan conocidos y dices adiós.
Al poco tiempo vuelvo y vago de blog en blog, abro y cierro. sin pistas. sin relaciones. sin mas bloggers.  Solo por tener un lugar donde dejar palabras y sonidos.
y un día decido nombrarme y dejar el enlace ahí.
Hay que arriesgar, enfrentarse a los temores. asumir que soy yo. que me gustan las palabras y juntar sonidos. 


martes, 15 de mayo de 2012

ciento setenta y ocho

también hay una niña que mira, observa y se apaga.
está tan cansada de jugar con los de siempre.
¿dónde están los que faltan? los que tienen mil razones más.
nosotros ya estábamos despiertos antes de esto.
Si. me dirás... estábamos pero solos. Y sí, la agenda setting.
Pero y qué. al final se irán, porque están hartos de perder. o no.



martes, 24 de abril de 2012

ciento setenta y seis

24 de abril y está vez te tocan 24.
¿Sabes? hace un montón que no comemos gusanitos juntas pero no tanto desde la última que fuimos al zoo. Ni desde la última que nos reimos, si más desde que lloramos.
Desde tus diecinueve hemos seguido viviendo, cómo no, y sintiendo. Hemos aumentado considerablemente nuestra lista de vivencias y experiencias, las cosas de hacerse mayor.
Desde tus diecinueve hemos aprendiendo a cocinar, a leer mejor los mapas, a convivir más. Hemos aprendido secretos madrileños, recorrido bares y bibliotecas. Hemos celebrado graduaciones, fines de carreras, comienzos de master. Hemos pasado estres y descansos de balcón. estrenado piscinas, sobrevivido a rupturas.
Desde tus diecinueve hemos pasado miedo juntas, perdidas en algún andén de tren, en noches de guardia sin dormir. Hemos recorrido, andado, sudado y viajado. desde tus diecinueve seguimos añorando las vacaciones de verano, los trenes, los aviones, los planes  y los improvisados. Hemos alineado nuestro corazón, y hemos despedido con dolor.
Desde tus diecinueve parece que no, pero han pasado muchas cosas. sigues siendo la misma aunque más tu y menos todos. sigues siendo la misma aunque llena de pedacitos nuevos. Ahora tienes un gofre belga de fresas y plátano, un tranvia en lisboa,  una mora del camino, un mochilero de hostel. Tienes un avión con helices y un vistazo a la historia, tienes una ruptura y un encuentro, mas libros, mas kilometros. Tienes una colección de mapas y algunas recetas, tienes varias navidades y alguna perdida. Tienes más sueños y alguna mudanza, tienes un limonero y una hoguera en la playa, un periscopio, un apaño y alguna vez sigues de vez en cuando teiqueando alguna foto. y por suerte aparezco a tu lado.

miércoles, 11 de abril de 2012

ciento setenta y cinco

Miro atrás, a mi espalda.
Miro, al punto mas huidizo.
Ahí donde no puedo mirar ni con un juego de espejos, miro.
Y en ese ahí, sentados, pacientes, con una sonrisa,  bueno, con muchas, porque son varios, están ellos.
Y observan, esperan pacientes, mantienen mi calma por si un día caígo.
Tienen una caja llena de tiritas y un diccionario lleno de palabras.

En susurros me dicen lo que te propongas. Y si no... te cogemos y vuelves a saltar.
En sururros me dicen su frase favorita -tu vales, mucho- y creo que lo creen hasta la médula. 


Gracias a ellos yo soy, y soy yo.

 miro a mi familia.

lunes, 13 de febrero de 2012

ciento setenta y cuatro

De rabia, de pena, de lástima, de incomprensión, de insatisfacción, de hartazgo, de indignación, de descontento, de impotencia...
Lágrimas viendo Grecia en llamas.