entonces sombrillas como parasoles negros, toman el aire y danzan. entonces gotas con algo de espuma o de jabon, de lavar platos y copas. entonces danzan, de nuevo, danzan repetidamente, sinuosos bailes de la muerte. entonces arena de la playa, entonces naufragio.
Almas dobles con algo de nostalgia. medicamentos que dejan de ser tales. hacernos los distraidos mientras pasan horas. se van quedando, alla, guardadas en relojes de cementerio, cementerio de recuerdos, eso siempre. vendras para archivarlos. aunque no sean capitulos de un libro. ni un siete ni un uno. ni un orden discontinuo. recolecta. coleccion de momentos. no hay cielo en las sombrillas, parasoles negros. luces ocultas. negro. color. color. el reflejo fugado.
aqui, encuentro un poco de verde.
domingo, 30 de diciembre de 2007
sábado, 22 de diciembre de 2007
ciento cuarenta y cuatro
De luces naranjas que se han ido era todo otoño. Era otoño de lineas en tu cuerpo. Era otoño con sonrisas y hojas secas. De otoño a otoño. un año. Un año para darse cuenta y no ser simple sustitución. Un año necesario. Porque olvidar no se olvida, pero los sentimientos se modifican. No en un dia, no en tres semanas. No se si en un año, pero es cierto que ya no es usurpar un hueco que se ha quedado vacio. Sino crear uno nuevo, nuevo espacio. Propio. Tuyo.
domingo, 9 de diciembre de 2007
miércoles, 5 de diciembre de 2007
ciento cuarenta y dos
dejaste de crear sonrisas de ciudad, de hacerme soñar. escribeme la ultima carta sin palabras. sonrieme con humo. que lluevan los señores de las once. los de las doce. los bombines los bastones. devuelme el sombrero, los besos de 9 y los de no tanto. para siempre tuyas las sonrisas, las manchas de tiza, los botones que no son magicos. Para siempre tuya esa parte de mi que se quedo alla, donde esperabas. niñoque.
no dejes que la ciudad se duerma.
no dejes que la ciudad se duerma.
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