Por qué soy un no existir constante
Anhelo de presencia, en alguna parte.
Busco ser, mi reflejo en el espejo
Soy el ángulo olvidado en la ecuación
martes, 26 de junio de 2007
jueves, 21 de junio de 2007
lunes, 18 de junio de 2007
ciento uno
Has vuelto. Supongo que me alegra que me llames para verme. Me entristece que te vayas tan pronto. No entiendo que hay en Nueva York. Tenias que hacerme crepes y no habrá tiempo. A veces te extraño tanto.
viernes, 15 de junio de 2007
cien
cien se merece Rayuela. Cap. 25
Quién sabe –dijo la Maga-.A mí me parece que los peces ya no quieren salir de la pecera, casi nunca tocan el vidrio con la nariz.Gregorovius pensó que en alguna parte Chestov había hablado de peceras con un tabique móvil que en un momento dado podía sacarse sin que el pez habituado al compartimiento se decidiera jamás a pasar al otro lado. Llegar hasta un punto del agua, girar, volverse, sin saber que ya no hay obstáculo, que bastaría seguir avanzando...-Pero el amor también podría ser eso –dijo Gregorovius -.Qué maravilla estar admirando a los peces en su pecera y de golpe verlos pasar al aire libre, irse como palomas. Una esperanza idiota, claro. Todos retrocedemos por miedo de frotarnos la nariz con algo desagradable. De la nariz como límite del mundo, tema de disertación.
Quién sabe –dijo la Maga-.A mí me parece que los peces ya no quieren salir de la pecera, casi nunca tocan el vidrio con la nariz.Gregorovius pensó que en alguna parte Chestov había hablado de peceras con un tabique móvil que en un momento dado podía sacarse sin que el pez habituado al compartimiento se decidiera jamás a pasar al otro lado. Llegar hasta un punto del agua, girar, volverse, sin saber que ya no hay obstáculo, que bastaría seguir avanzando...-Pero el amor también podría ser eso –dijo Gregorovius -.Qué maravilla estar admirando a los peces en su pecera y de golpe verlos pasar al aire libre, irse como palomas. Una esperanza idiota, claro. Todos retrocedemos por miedo de frotarnos la nariz con algo desagradable. De la nariz como límite del mundo, tema de disertación.
martes, 12 de junio de 2007
noventa y ocho
recapitulas y te das cuenta que pasaste la adolescencia sentada frente al ordenador. lo mejor, aun no te arrepentiste.
lunes, 11 de junio de 2007
noventa y seis
felicidades, por los 22. pero aun mas merecidas, felicidades por tu ultimo examen, por acabar la carrera, aunque pensaras que te llevaria mas tiempo del debido. estoy orgullosa de ti.
noventa y cuatro
invisible, a tus ojos. a los del resto no importa. invisible y prescindible. tu vision pragmatica del genero humano me desespera. asi que veo, lo admito, y en vez de rechazar todo ese orden que estableces sigo, conformandome, invisible, acato tu sinfonia, bailo el ritmo cuando existe. si no es necesario no soy, no existo. no me echaras de menos.
domingo, 10 de junio de 2007
noventa y tres
un ruido, continuo y estridente. escucha. creo que viene de alla afuera, si, de la ventana, del patio de los tiestos de barro, de las flores biencuidadas. de donde la lluvia huele a casa, del sonido de campanas. en serio, es estridente y continuo.. y yo, yo debo dormir, los ruidos asi impiden.
mira, ha parado. vuelve el silencio, el teclear intermitente, las pausas breves, las largas. el sonido de las lagrimas.
mira, ha parado. vuelve el silencio, el teclear intermitente, las pausas breves, las largas. el sonido de las lagrimas.
noventa y dos
reconozco, no estoy muerta
siento y padezco como antes
quiza menos
mi vida es menor
mi necesidad de sentir disminuye
me convierto
transformo
soy robot poco a poco
soy hojalata
corazon molido
me compongo
recompongo
un puzzle temporal
busco piezas
siento y padezco como antes
quiza menos
mi vida es menor
mi necesidad de sentir disminuye
me convierto
transformo
soy robot poco a poco
soy hojalata
corazon molido
me compongo
recompongo
un puzzle temporal
busco piezas
noventa y uno
salió del metro, monotono y cotidiano todo, excepto que hacia un dia habia llegado. ella iba dormida, el estaba tan delgado. llego a la parada, y alli, esperaba sentado. nadie habia avisado, las sorpresas siempre son dulces. si ademas llega con una tableta de chocolate, la mañana resulta perfecta. claro que acostumbrarse a lo que en unos días desaparecería la ahogaba.
noventa
ahora que tenemos casa, terraza y esperanza. ahora que llegaras en unos días. que me ire en otros pocos. siento que la vida es mi ajetreo constante. los zapatos se extienden por el suelo .la planta se esta muriendo. agua. tiempo. que el calor me agota. ahora que sigo sin decirte hola.
me confundo con las letras. me recorta el corazon como si fueran siluetas. el objetivo me esta mirando. podria salir de la cama y disparar a la nada. relaja. a las ocho en pie. grabaremos el anuncio. bebe. no me sobra el tiempo, lo se, y aun asi, se lo regalo. pajaritas de papel. en realidad aqui solo hay una. y cinco erizos. un rey mago y otro que solo es mago. mi corona de princesa, mis varitas de a saber. cuando te fuiste no volvi a tener pelo de princesa, ni a llevar varitas en la mochila, cuando te fuiste me ahoge en la tristura que construimos, y ahora que no estas practicamente deje de soñar, no mas varitas, no mas pinturas nuevas, no frases de amor de pega, ni palabras musicales, ni musica intercambiable, ni disputas tribiales, ni reconciliaciones sabrosas. no mas rayuelas, ni poemas al odio, ni cuentos de beatriz.
me da la sensación de que no he asimilado nada.
me confundo con las letras. me recorta el corazon como si fueran siluetas. el objetivo me esta mirando. podria salir de la cama y disparar a la nada. relaja. a las ocho en pie. grabaremos el anuncio. bebe. no me sobra el tiempo, lo se, y aun asi, se lo regalo. pajaritas de papel. en realidad aqui solo hay una. y cinco erizos. un rey mago y otro que solo es mago. mi corona de princesa, mis varitas de a saber. cuando te fuiste no volvi a tener pelo de princesa, ni a llevar varitas en la mochila, cuando te fuiste me ahoge en la tristura que construimos, y ahora que no estas practicamente deje de soñar, no mas varitas, no mas pinturas nuevas, no frases de amor de pega, ni palabras musicales, ni musica intercambiable, ni disputas tribiales, ni reconciliaciones sabrosas. no mas rayuelas, ni poemas al odio, ni cuentos de beatriz.
me da la sensación de que no he asimilado nada.
sábado, 9 de junio de 2007
ochenta y nueve
faltan diez y uno para cien y aun no encontre lo que buscaba. nada excepto el pasado me hace escribir. sentir. evito cuanto puedo recordarlo, buscar un presente. al final, casi siempre resulta inutil.
miércoles, 6 de junio de 2007
ochenta y ocho
dormir mil horas, no despertar, no sentir. que mi cuerpo no responde a lo que ordeno, sí, soy imperativa con el, pero el cansancio hace que ellos no coordinen, y yo lo sufro, me siento mal, la cabeza, la cabeza, la cabeza, creo que alguien esta abriendome la cabeza con un cuchillo tipo sierra, que intenta sacarme la vida, exagero, pero estoy cansada. a pesar de todo, me gusta pasarme el día en la biblioteca. realmente me rio. me divierto. llevo días sonriendo. es tal el aburrimiento de los apuntes que cualquier cosa del mundo nos hace reir. es lindo estudiar contenta. el curso pasado fue horrible. solo podia echar de menos, no podia pensar. dia tras dia era triste. dia tras dia deseaba unicamente que estudiaras conmigo, como antes. el curso pasado fue peor, me acostumbre, me acostumbre tanto a tu ausencia, a intentar no necesitarte, que ya aprendi, y ahora, lo unico que extraño es el futuro imaginario que construimos. pero sentarme a estudiar no es tan dificil. puedo extrañarte y necesitarte, pero es distinto, es saber que no quieres, y no que no puedes. no es que sea realmente mas feliz que cuando eramos algo, pero se que fue demasiado insoportable, que tenias razon en que me estaba muriendo de pena, pero te necesitaba, queria que volvieras, ahora, simplemente me conformo con que no lo haras. al no haber esperanza, ni espera, las cosas son mas sencillas. no sientes o padeces porque no tienes nada que poder sentir. dejo de ser persona. por extraño que parezca llore mas cuando te alejaste que cuando te fuiste.
martes, 5 de junio de 2007
lunes, 4 de junio de 2007
ochenta y seis
Llegó al semáforo. Estaba rojo, todos esperábamos. Pero ella gritó, gritó con una voz horrible, seca, de fumadora. Pero aun así de repente se volvió preciosa. –Jorge! Gritó. Y una sonrisa apareció en su cara. Estaba realmente bella. No era bonita, pero esa sonrisa… realmente iluminaba, estaba preciosa. Espero impaciente, como si la fueran a dar un regalo precioso, como si estuviera esperando a que abrieran una bolsa de gominolas todas para ella. Era dulce. De repente cambió el semáforo. Corrió, corrió entre los coches que esperaban la luz verde, y allí, estaba él, Jorge. Sonrió, la regaló un beso y se quedaron allí. Entre los coches, casi en medio de la calle. Abrazados. Con su sonrisa, con su regalo.
Supongo que él tenía razón, cuando decía que estaba linda porque sonreía, cuando pedía que estuviera contenta. Nunca llegue a entenderlo. Ahora creo que puede ser cierto, si sonreía como ella, era gracias a él. Debía estar preciosa en aquel entonces.
Supongo que él tenía razón, cuando decía que estaba linda porque sonreía, cuando pedía que estuviera contenta. Nunca llegue a entenderlo. Ahora creo que puede ser cierto, si sonreía como ella, era gracias a él. Debía estar preciosa en aquel entonces.
domingo, 3 de junio de 2007
ochenta y cinco
se fue, sin decir nada. sin dejar nada. una unica mirada cruzada.
se merecía un huequito aqui, por todas las que hubo sin cruzar.
se merecía un huequito aqui, por todas las que hubo sin cruzar.
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