martes, 13 de febrero de 2007

treinta y seis

aquella vez en paris, el aeropuerto, ella se enojo tanto. y todo fue a mas, las escaleras, la habitacion, era muy cortaziana si, pero continuo enojada. Bajaron a la calle, estaban cerca del centro pompidou, pero no la importaba, ella queria esperas en el aeropuerto y quien sabe. él queria cenar, la mano, susurrarla, pero ella se negaba , y aunque tuviera hambre..
-no quiero cosas raras
-un dia tendras que probarlo, como sabes que no te gusta si nunca lo probaste.
-siempre lo mismo. no quiero comer esas cosas japonesas que te gustan, no quiero, no tengo hambre, volvamos. quiero dormir.
-no seas asi, mi vida.
-dejame.
-dime que te pasa, que hice.
ella solo silencio, siempre silencio. Volvieron, el tenia chocolate. chocolate con leche, chocolate con leche y avellanas, chocolate negro y avellenas. y un erizo de peluche. ella no queria nada. se metio en la cama, de espaldas. quiza solo queria que volviera, no ser asi, no decir cosas horribles. quiza solo un abrazo, no importa. al final cedio, se metio en la cama. él preguntaba. silencio. ella, solo lloraba. de espaldas.

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