martes, 30 de octubre de 2007
ciento treinta y tres
solia dibujar tu cuerpo en la oscuridad en que dormias. me agradaba sentirte cerca, respiracion en la nuca de mi cuerpo. rodear con los brazos estelas de aire que dejabas al marchar. hubiera preferido escribirte epibaterios. pero siempre eran mas las despedidas. la constante lucha por girar agujas del reloj. un tic tac constate, un deprimente
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario