lunes, 26 de marzo de 2007

cincuenta y cuatro

Como coraza previa voy a vendarme de arriba abajo, (con esas gasas que venden para curar heridas cuando estas se desangran) hasta los ojitos que te miran.
Voy a quedarme ciega de vos y de la luz. De todas las cosas bonitas, ello conlleva que también me ciego de las feas. Veo veo, que ves. Yo nada. No tengo ojitos que te miren. Nada contigo. Ha dejado de deshojar margaritas, creo que se dio cuenta que el azar no funcionaba…

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