viernes, 23 de marzo de 2007

cincuenta y uno

Hace frio. A veces, simplemente, te das cuenta de que tienes unos padres maravillosos, asi, en plan cursi empalagoso lo digo… aunque tengan mil defectos, aunque no te hayan enseñado todo lo que desearas, aunque nunca te digan te quiero… sabes, porque lo sientes y lo demuestran, que están, que te apoyan en todo lo que haces, que lo único que desean es que seas feliz, que harían lo que fuera por ti. En cierta forma, es reconfortante saber que están orgullosos. Y que si te caes, si te tropiezas, siempre estarán, esperando, que vuelvas, que comiences, que elijas, que vuelvas atrás o donde sea, pero que nunca te pares.

No hay comentarios: